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El modelo de escasez se remonta al siglo XVIII cuando se descubrió que mientras la producción de alimentos crecía linealmente, la población crecía exponencialmente. En los años 70 del siglo pasado, se elaboró un informe donde el mensaje era: nos estamos quedando sin recursos el tiempo vuela. Han pasado cuatro décadas, aunque no todas las predicciones funestas se han materializado, otras sí. Animales en extinción, los acuíferos empiezan a agotarse, nos estamos quedando sin petróleo, …, y según los expertos esto es solo el comienzo.

Parece que solo queda una opción: sino te puedes deshacer de la gente, tendremos que estirar los recursos que necesitan. Parece ser una mala opción ¿no crees?, la eficiencia esta siendo planteada como la única opción disponible, y yo creo que hay otros caminos que deben ser seguidos.

Una de las mejores respuestas que he oído es que ante la amenaza de la escasez, “no es tratar de hacer más pequeños los trozos de la tarta, sino hacer más tartas”.

La humanidad esta entrando en un periodo de transformación radical, en el que la tecnología tiene el potencial de elevar de forma significativa los niveles de vida de todos. “La abundancia puede estar al alcance de todos”.

Imagina 9.000 millones de personas en el planeta con agua limpia, comida nutritiva, alojamiento asequible, educación personalizada, cuidados médicos y energía no contaminante y ubicua.

La abundancia es una visión radical. “No trata de proporcionar a todos una vida de lujo más bien es proporcionar a todo el mundo una vida de posibilidades”.

La pirámide de la abundancia: el primer nivel se refiere a la comida, el agua, la vivienda y otras de supervivencia. El segundo nivel es energía abundante, educación personalizada y el tercer nivel a la salud y la libertad.

Muchos no creerán en estas posibilidades por los bloqueos psicológicos (cinismo, pesimismo y todas las demás muletas del pensamiento contemporáneo). Muchos creen que las cosas van peor que nunca, cuando ¡¡es todo lo contrario!!, en 30 años hemos avanzado y mejorado más que en 2.000 años.

Debido a un cambio cultural, donde sus raíces pasen por la cooperación y la colaboración, junto a las tecnologías exponenciales, el progreso continuará a un ritmo que no tiene nada que ver con nada que hayamos visto. Todo esto, quiere decir que en “el agujero que estamos, no es ni siquiera un agujero”

De cómo vemos el mundo dependerá lo que obtengamos de él

Hasta hace poco, no había escuchado nunca el concepto de la mentalidad de abundancia o de escasez. Lo empecé a ver en algunos foros, blogs, podcasts y un par de libros. Me pareció muy interesante, porque es algo que aplica a todos, independientemente de a qué nos dedicamos, en dónde vivimos y qué edad tenemos.

La idea principal es que la forma en la que pensamos y reaccionamos todos los días ante el mundo (trabajo, familia, relaciones humanas, dinero, etc) determina qué tipo de mentalidad nos rige, y eso es justamente lo que marcará el nivel de éxito profesional y bienestar personal que tengamos.

Curiosamente cuando uno empieza a leer de eso se da cuenta que, en mayor o menor medida, uno tiende a la mentalidad de escasez de forma natural, es lo que vamos aprendiendo inconscientemente desde chicos:

“El dinero no crece en los árboles”, “Voy a buscar qué cliente quito a la competencia”, “Fulano consiguió tal trabajo, qué envidia”

La gente con mentalidad de escasez piensa que lo que el mundo nos ofrece es finito, es decir, que para que nos toque “una rebanada más grande del pie” debemos quitarle a alguien más; que para que nosotros ganemos, alguien más tiene que perder. De forma opuesta, la mentalidad de abundancia promueve la idea de que “hay suficiente para todos”, siempre obtendremos lo que necesitamos si sabemos cómo y dónde buscar, y esto no implica quitarle a alguien.

En sí, la mentalidad de escasez es limitante, podría parecer algo positivo en un principio como tendencia a mejorar, a no conformarse; pero mantener esta actitud requiere un gran gasto de energía, porque siempre se busca la confrontación, el buscar una u otra manera cómo comer al otro para yo subir; cómo competir, competir y competir.

En cambio, la mentalidad de abundancia nace de un lugar que va más allá del ego, es inmune a la crítica, a la ambición desmedida y a la competencia desleal. Esta mentalidad el avance se percibe como un ganar-ganar, no como un “gano a costa de que el otro pierda”.

Estos ejemplos ilustran muy bien:

Mentalidad de abundancia:

  • Éxito significa beneficio mutuo para todos los involucrados.
  • Hay que reconocer que hay oportunidades ilimitadas de crecimiento y desarrollo.
  • Entender que hay 3 formas de hacer las cosas: la mía, la tuya y otra mejor.
  • Aprecia la diversidad y las diferencias con otros.
  • Crea sentimientos positivos de crecimiento, interacción, superación.

Mentalidad de escasez:

  • Éxito significa mi beneficio a expensas de los demás.
  • El éxito de sus amigos, familiares o conocidos no le alegra sino se siente amenazado por quedarse atrás.
  • No le gusta compartir crédito, reconocimiento, poder o beneficios de negocios o proyectos.
  • Rechaza la diversidad y diferencias porque las ideas distintas a la suya las percibe como deslealtad o amenaza.
  • Crea sentimientos negativos porque nunca nada es suficiente, el éxito ajeno causa envidia porque me aleja del éxito.

He trabajado muchos años en compañías que mantienen unos niveles muy altos de competitividad. Mirando hacia atrás, veía cómo el éxito era siempre percibido derrotando al competidor más cercano. Y claro, era mal visto relacionarse con la competencia, ver a colegas de otras empresas, etc. La idea de ganar “una rebana más grande del pan” era lo que regía el día a día. Casi nunca o nunca se pensó en hornear otro pan. Ingredientes había.

Teniendo ya conscientes estas ideas, he puesto más atención en la mentalidad que tengo día a día. En las actitudes y pensamientos que rodean cada una de mis actividades. No es fácil, a veces sigue calando la mentalidad de escasez, pero es un trabajo diario ir afinando nuestra mentalidad para guiarnos hacia donde la queremos llevar.

Llevado esto al terreno práctico:

  • Generar más fuentes de ingreso en vez de recortar gastos.
  • Fomentar oportunidades de nuevos proyectos mediante colaboraciones con colegas.
  • El mercado para mis productos/servicios se puede ampliar en la medida en la que genero demanda.
  • Buscar formas alternativas de financiar una iniciativa antes de renunciar a ella.
  • Estar más cerca de los colegas y amigos porque en bloque nos fortalecemos (si no es para mí puede ser para ti).

…y un largo etcétera.

¿Te gustaría utilizar el poder de tu empresa u organización para ayudarnos a generar un impacto positivo en la sociedad? Buscamos crear alianzas sólidas que resulten en aprendizaje y beneficio mutuo. Con la colaboración de tus recursos, equipo, tiempo o expertise podemos llegar más lejos.

Si te interesa profundizar y aprender más sobre la nueva economía, la mentalidad de la abundancia, te aconsejamos que nos sigas y si quieres conocernos, ¡te esperamos!

 

By Miguel Moraleda — CEO Hideo Hub