Hideo Hub

Centrémonos en nuestro equipo.

Todo negocio, tiene éxito con la conjunción de ciertos factores alienados para ello, pero uno fundamental es el equipo.  El factor humano en un equipo de trabajo es, sin lugar a duda, el punto de apoyo y la palanca de todos los procesos empresariales. Es el grupo humano (directivos y todos los trabajadores) quien es capaz de darle coherencia al trabajo, usa o no usa la información para tomar decisiones, fomenta o no el espíritu innovador, estudia el mercado y diseña estrategias competitivas.

Tenemos las siguientes claves para lograr un verdadero éxito:

  • Liderazgo claro y firme en el equipo de trabajo: Dicho liderazgo y coherencia en una frase: “Dar ejemplo no es una manera de influir en los demás, es la única manera”.
  • Objetivos comunes y compartidos: un objetivo común es lo que cohesiona y proporciona rumbo al equipo.
  • Reglas del juego establecidas y respetadas. Con ello, se crea un fuerte sentimiento de identidad con el grupo y se asimila el “juego común” de expectativas.
  • Planes de acción específicos y sujetos a seguimiento: No podemos iniciar un plan de acción si no sabemos lo que queremos lograr con él ni en cuanto tiempo.
  • Apoyo a tomar riesgos y derecho a equivocarse: se debe de estimular la creatividad y la toma de riesgos.
  • 100% de participación e inclusión de todos: fomentar actividades y ocasiones para que el equipo comparta y conviva y se fortalezcan los lazo

“sinergia: 1+1 es mucho mas que 2”

El éxito no es de solo uno sino de todos. Si el líder no es coherente y da ejemplo, si los trabajadores no son autoexigentes y autorresponsables, la “cadena de valor” se rompe, puede que la empresa a nivel económico tenga éxito a corto o medio plazo, pero genera un desgaste humano que, a largo plazo, la empresa se resentirá tanto a nivel económico como personal de sus integrantes. Las personas con más talento (tanto de capacidades como de habilidades sociales), se terminarán yendo o aun peor, se irán apagando, confluyendo en la mediocridad instaurada en una empresa donde no se cree y confía en el equipo.

Todos hemos trabajado alguna vez, con gente tóxica, hay gran variedad de tipologías y aun peor, en algunas personas se dan varios tipos de perfiles tóxicos.

No hablaremos de todos los perfiles, pero reseñando algunos de ellos, tenemos:

  • El jefe que no sabe ser jefe: Cuando un jefe, no sabe de su negocio, no da ejemplo con sus acciones, es mentiroso, …., o simplemente y resumiendo es “malo”. Todos los que están abajo sufrirán. Los jefes que no saben liderar tienen a decenas de personas a su cargo, pero sólo las ven como herramientas para conseguir más poder o más dinero. Si tu jefe es uno de estos, verás como hace trampas, miente, difunde cotilleos que puede utilizar a su favor, fomenta la rivalidad y la competitividad entre sus compañeros, etc.
  • El manipulador: Se muestra amable y complaciente. Tienen una gran capacidad para empatizar lo que le viene muy bien. Pero cuando le conoces mejor hay ciertas cosas que tiene que evitar hacia él. Son personas inseguras (como la gran mayoría de los tóxicos), su lema de vida es: “Yo, Yo, Yo,…”, solo les importa su discurso, no escuchan, solo quieren recibir y no suelen dar. Si tu tienes un problema, el de ellos será peor. En resumen, buscan ser tu amigo, con el simple interés de conseguir sus objetivos. El término “dar-recibir”, no lo entenderán, solo para ellos será “recibir”.
  • El autoritario: Personas inseguras de si mismas y por eso, incitan miedo a los de su alrededor. Llegan a humillar, amenazar y gozan imponiendo su voluntad. Juegan con la necesidad que tienen las personas por conservar un puesto de trabajo.

Te encontrarás personalidades, donde confluyan al mismo tiempo, ser manipulador, pesimista, sociopsicópata, descalificador, neurótico….

Cualquiera de estas personalidades tóxicas contamina a los que tienen a su alrededor, a través de sus energías negativas. Darse cuenta de con quién nos relacionamos también es importante para nuestra salud. El truco está en anticiparse y elegir de quien nos queremos rodear, evitando a aquellas personalidades tóxicas que nos puedan perjudicar.

Resumiendo, podemos decir que las características de una persona tóxica, son:

  • Son personas sin ningún tipo de empatía
  • Egoístas, manipuladoras y conflictivas
  • Solo piensan en sí mismas y sus necesidades, sin tener en cuenta ni por un momento los sentimientos de los demás
  • No les importa cómo sus palabras y sus actos influyen de manera negativa en los demás
  • Les encanta el rol de víctima
  • Son destructores emocionales a base de constantes críticas, miedo, culpa y negatividad
  • En vez de construir, destruyen
  • En vez de intentar crecer y mejorar parece que procuran arrastrar a los demás a sus alcantarillas emocionales.

¡¡Huye!! y si no puedes solo queda ante la gente tóxica, inteligencia emocional: “Desprecia la opinión de la gente tóxica, sé libre de los críticos y serás libre de cada una de sus palabras y de sus acciones”.

Y por supuesto, no asumas un comportamiento tóxico, evita el contagio, porque se contagia y habrás perdido la batalla.

¡¡volvamos al camino, …, adiós tóxicos!!

Los mejores consejos para hacer equipo:

  • ¡¡por dios, delega!!, busca a gente que sea mejor que tú.
  • No busques clones: rodéate de gente con talento y experiencia diferente a la tuya, pero complementarios.
  • Contrata lento, despide rápido: busca de manera rigurosa lo que quieres realmente, tanto en conocimiento, pero sobre todo en habilidades sociales.
  • Rodéate de gente brillante, pero a la vez humilde y sin “EGOS”: A la gente buena, le gusta rodearse de buena gente y sentirse parte de un colectivo de personas especiales.

La tendencia muestra que, cada vez más, los empleados jóvenes buscan trabajar en compañías pequeñas en lugar de en grandes empresas.

A continuación, algunos métodos para crear un ambiente de trabajo que maximice la productividad y alivie el agotamiento:

  1. Implementa un método de trabajo flexible
  2. Alienta a tus empleados a tomarse tiempo libre
  3. Limita el número de reuniones
  4. Compagina tu cultura laboral con tus oficinas

En un negocio, el espacio de trabajo es tan importante como el ambiente laboral. Tus oficinas podrían alentar a la interacción, los momentos de descanso y el influjo de la creatividad, o bien, dificultar la comunicación entre los empleados con tal de que “no se distraigan”, hacerlos sentir encerrados o con ganas de salir corriendo a un lugar más agradable.

Pide retroalimentación a tus empleados para diseñar un espacio que los haga sentir cómodos y que fomente su creatividad y productividad.

El puesto de trabajo ha pasado de ser un commodity a ser algo diferenciador, no sólo en el desempeño de la empresa, sino también a la hora de atraer talento.

Estas son las cinco características definitorias de la fuerza de trabajo de éxito:

  • El intraemprendimiento interno: cuando los trabajadores tienen tiempo de desarrollar su ingenio y su creatividad, nacen grandes ideas. El hecho de que el trabajador pueda invertir una parte de su tiempo en algo que le gusta, que puede liderar, ejecutar y que tiene una aplicación dentro de la compañía ayuda a la motivación de la plantilla y permite que la innovación continúe. Fomenta la inteligencia colaborativa.
  • Colaboración abierta: Con una mayor capacidad para comunicarse en toda la organización, la fuerza de trabajo promoverá una cultura de intercambio abierto y colaboración entre colegas que beneficiará a todos.
  • Totalmente flexible y receptivo: Las personas cumplirán sus roles desde cualquier lugar y en cualquier momento. La fuerza de trabajo futura podrá reaccionar instantáneamente ante nuevas oportunidades y circunstancias imprevistas.
  • Valores individuales y colectivos: La autorrealización y los factores psicológicos que son únicos para el individuo se convertirán en las últimas medidas de éxito, en lugar de medidas externas como el salario o las promociones. Las empresas tendrán que priorizar el trabajo significativo para satisfacer y retener a su personal.
  • Aprendizaje continuo: Los trabajadores encontrarán satisfacción a través de la superación personal, aprendiendo y desarrollando nuevas habilidades. Las empresas deberán desarrollar una infraestructura que permita al personal ampliar sus capacidades y moverse horizontalmente dentro del negocio con mayor facilidad.

Existe una manera saludable de enfrentar la vida: aprendiendo día a día de ella y a su vez ejerciendo una adaptación activa al medio. Reconociendo desafíos, oportunidades, amenazas; adaptándonos a ellos en un proceso de cambio permanente en la búsqueda de un cierto equilibrio que nos brinde bienestar.

No existe una receta única, pero sí tener una visión positiva, con pasión, aventura y desafío, es lo que marca la diferencia.

Si te interesa profundizar y aprender más sobre la nueva forma de hacer las cosas, de trabajar y hacer equipo, te aconsejamos que nos sigas y si quieres conocernos, ¡te esperamos!

By Miguel Moraleda — CEO Hideo Hub

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